LA ALHAMBRA DURANTE LA INVASIÓN NAPOLEONICA


El 28 de enero de 1810 las tropas del IV Cuerpo de la Armada francesa, comandadas por el general Horacio Sebastiani, llegaron a Granada. La ocupación francesa de la Alhambra convirtió al conjunto monumental en un cuartel militar y esa ocupación supuso el origen de un periodo lamentable para su conservación.

En la Alcazaba convertida en prisión, en el convento de San Francisco en sede de los soldados polacos o en la iglesia de Santa María de la Alhambra y el palacio de Carlos V, convertidos en almacenes, los soldados franceses no dudaron en utilizar como combustible la madera de armaduras, artesonados, imágenes, puertas y vigas. El suelo del Patio de los Leones fue sustituido por un jardín de rosas, jazmines y arrayán, lo que a corto plazo contribuyó a su degradación.

Durante la ocupación francesa la Alhambra se convirtió en un reducto jalonado de piezas de artillería que amenazaban a la ciudad de Granada ante posibles levantamientos: la Silla del Moro, el Cerro del Sol, los Alixares y Torres Bermejas fueron espacios ocupados por cañones y fusilería.

El 17 de septiembre de 1812 el ejército francés abandonaba la Alhambra tratando de hacer explosionar todo el recinto con el fin de destruir en su huida el sistema defensivo. Es entonces cuando el brigadier del Regimiento de los Inválidos José García, mutilado en la batalla de Bailén, arriesgando su vida, logró detener la explosión en cadena neutralizando las mechas que quedaban activas. Con ello evitó lo que pudo ser un desastre.

A los daños sufridos por la Alhambra durante la ocupación francesa hay que añadir el pillaje perpetrado sobre nuestro patrimonio artístico, buena parte del cual se encuentra hoy disperso en museos franceses.

 

Fuente: Patronato de la Alhambra y Generalife

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